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12 sept 2017

Inmortales de la Literatura: Mina Loy




Behind God’s eyes / there might / be other lights

[Tras los ojos de Dios / puede haber / otras luces]

(Cantos a Joannes, VIII –traducciones propias–)




La obra de Mina Loy (1882-1966) fue una búsqueda constante, tanto en la poesía como en la propia vida. Nació en Londres, de madre inglesa y padre judío. Desde su infancia tuvo que batirse entre dos opuestos muy diferenciados: por un lado, no había otro remedio que lidiar con la estricta moral victoriana y ya algo desfasada que mantenía con empeño su madre y, por otro, el impulso artístico y el creciente sentimiento de desarraigo que invadía diariamente a su padre, mientras el antisemitismo cobraba cada vez más importancia en la Europa de finales del siglo XIX.

En 1900, tras estudiar en Londres y Múnich, se instaló en París, donde conoció al fotógrafo Stephen Haweis. Tuvieron una hija que falleció con apenas unos meses. Siete años después de llegar a París, junto a su marido, se marchó a Florencia. La ciudad italiana supo reconocer su genio; se codeaba con los grandes artistas expatriados que vagaban por las calles florentinas –Gertrude Stein, Mabel Dodge…– y se contagió de todo aquel florecimiento vanguardista que comenzaba a erguirse con una fuerza impresionante desde los círculos de artistas e intelectuales de la época. Fue allí donde conoció al precursor del Futurismo, Tommaso Marinetti, y a Giovanni Papini, a quien dedicó sus Cantos a Joannes (1917).

Los casi diez años que pasó en Florencia (1907-1916) fueron los de mayor crecimiento personal, al mismo tiempo que para las Vanguardias: el fascismo comenzaba a abrirse paso en la política y la Primera Guerra Mundial arrasaría Europa. El arte, y en especial la poesía, se alejaban de aquella concepción victoriana tan subjetiva e incluso inocente que no había soportado el cambio de siglo. A comienzos del siglo XX, la poesía no se vivía como una representación de las emociones o la subjetividad del poeta. Ahora, en cambio, ante un Mundo antiguo que se tambaleaba y estaba a punto de caer, la poesía necesitaba una fuerza –una violencia incluso– a la que no se había prestado hasta entonces. Era la época de los manifiestos, donde la palabra tenía el propósito de mover, de incitar y remover los órdenes: Marinetti publicó en 1909 su Manifiesto futurista, donde ensalzaba el dinamismo, la potencia, apoyaba la guerra y desdeñaba a las mujeres.




A éste respondió Loy en 1914 con su Manifiesto feminista, un texto que no llegó a publicar en vida y que sin embargo fue la base y voz de las mujeres dentro del movimiento vanguardista. En este manifiesto, Loy reivindica con extrema sinceridad y convicción la situación y la sexualidad de las mujeres, algo que por entonces se consideraba tabú, y desde luego no pasó desapercibido:

Mujeres, si queréis realizaros, [….] todas vuestras concepciones han de ser desenmascaradas –las mentiras soportadas durante siglos tienen que desaparecer– ¿estáis preparadas para el Esfuerzo?

Por aquel entonces la línea poética e ideológica de Loy ya estaba definida: formaba parte de toda aquella subversión vanguardista que se estaba gestando y propugnaba con vehemencia el cambio en una moral y un mundo en ruinas. El papel de la mujer, sin embargo, y a pesar de los numerosos nombres femeninos que llenaban las listas de las Vanguardias, se limitaba por entonces a una inspiración para el artista masculino, a un objeto del que poder echar mano de vez en cuando y que se mantenía sólo a la sombra de los grandes nombres masculinos.

Desde Italia envió trabajos para numerosas publicaciones vanguardistas tanto europeas como estadounidenses –Camera work, editada por Stieglitz; Trend, en la que publicó junto a Djuna Barnes…–. En la neoyorquina Trend publicó uno de sus poemas más definitorios y controvertidos: "Parturition" [Alumbramiento] (1914), donde reivindicaba la sexualidad femenina mediante la descripción de un parto. Es un poema, como toda su obra y vida, fluctuante, ambiguo, lleno de convicción e inseguridad, en el que trata por primera vez un tema que nunca se había presentado en poesía, reivindicando unas ideas rompedoras en ese momento y tremendamente actuales si se leen hoy:

I am the centre / of a circle of pain / exceeding its boundaries in every direction // The bussines of the bland sun / has no affair with me

Soy el centro / de un círculo de dolor / que sobrepasa sus límites en todas direcciones // Los asuntos del tierno sol / no tienen nada que ver conmigo

Loy formaba parte de una –paradójica– vanguardia tremendamente conservadora, que acabó politizándose y que prometió romper moldes cuando solamente los mantuvo, y ni siquiera los asuntos del tierno sol se interesaban por aquella situación sofocante en la que vivía.

Tras el estallido de la guerra, Loy se dirige a Nueva York, donde ya había conseguido suficientes contactos por sus diversas publicaciones en revistas. En Nueva York floreció del todo: la ciudad era un vaso a punto de colmar. Las exposiciones vanguardistas ganaban cada vez más terreno. En 1917, el mismo año en que Loy llegó a la ciudad, la Society of Independent Artists rechazó el famoso urinario que Duchamp presentaría con un R. Mutt escrito en el lateral y que Mina Loy elogiaría más tarde en el segundo número de The blind man; William Carlos Williams, Ezra Pound y T. S. Eliot guiaban el rumbo de la literatura norteamericana modernista y elogiaban la obra de Loy desde sus primeros trabajos; la Modern School, fundada en 1911 por una asociación anarquista de la que formaba parte la activista Emma Goldman, llevaba más de seis años funcionando en un local de Harlem antes de la llegada de Loy. Aquella escuela, donde se impartían clases gratuitas de pintura, filosofía, literatura, educación sexual y entre cuyos profesores se encontraban nombres como los de Jack London, la ya mencionada Emma Goldman, Lola Ridge o Louise Bryand, ayudó a que todo un movimiento librepensador y cultural se alzara frente a las estrictas reglas morales de la época. De allí salieron nombres como Man Ray o Edward Hooper, que solían reunirse con Duchamp en la cafetería de la escuela. El ambiente cultural era un hervidero, y toda la grandeza y la potencia de aquella vida supieron abrirse camino ante sus ojos.

El mismo año de su llegada conoció a Arthur Cravan, un excéntrico poeta-boxeador que se autoproclamaba sobrino de Oscar Wilde, medía casi dos metros y destilaba la misma agresividad que delicadeza, al que Loy más tarde caracterizaría de «monstruo tan adorable como Venus». En poco tiempo se conocieron y decidieron huir en barco para recorrer toda Sudámerica. Loy estaba embarazada por entonces y marcharía en tren. Cravan, por su parte, alquilaría un viejo barco y llegaría hasta Chile, donde se iban a encontrar. El extraño poeta-boxeador zarpó de un pequeño puerto del Pacífico y nunca más volvió, cerrando su disparatada vida de la única forma en que podía cerrarla. Sin embargo, lo que para él fue un broche dorado, para Loy supuso un tremendo golpe del que jamás se recuperaría del todo y que, junto a la antigua pérdida de su hija en Europa, marcó el rumbo de toda su vida.

Durante los años veinte seguiría publicando en las revistas más controvertidas de Nueva York, como The Little Review, que pronto sería censurada por la publicación del Ulysses de Joyce. Los movimientos vanguardistas seguían construyéndose y el círculo de Loy también: Tritan Tzara y el dadaísmo elogiaban a su marido desaparecido, algo que no provocó nada bueno en Loy. El ambiente neoyorquino tras la guerra se le presentaba extraño y decidió volver a Europa.

Loy se instalaría en uno de los principales focos culturales de la postguerra: la vibrante París. Allí publicó en las revistas de mayor renombre y prestigio de la época. Conoció a Freud en Viena, entrevistó a Djuna Barnes y entabló una amistad duradera con Peggy Guggenheim. Su nombre aparecía junto a los de E. E. Cummings, Eliot o Joyce. En 1923 publicó su primer poemario: Lunar Baedeker. Las Baedeker eran guías de viaje muy utilizadas a principio de siglo en el mundo anglosajón, donde se presentaban actividades interesantes y recomendaciones.

Lunar Baedeker es la publicación más vertebral de Mina Loy, es un manifiesto surrealista sin el nombre, complejísimo y ambiguo, lleno de simbolismo, donde se arrastran los conceptos hasta el absurdo. En esta guía lunar Loy realiza un recorrido por un paisaje nocturno, lleno de luces, donde todo es posible y las direcciones no existen –apenas utiliza preposiciones y cuando las emplea parece que lo hace de forma casi aleatoria–, inventa palabras –stellectric [esteléctrico] surge de la unión entre stellar y electric–, mezcla conceptos de la literatura clásica con los avances tecnológicos de su época...

Loy realiza la descripción de un lugar tranquilo, con posibilidades, y sobre todo desconocido por el lector. Sin embargo aquella Luna que presenta Loy va mucho más allá: la Luna, símbolo continuo de la feminidad, aparece aquí como el motivo principal del poemario, cuyo título no es otro que el de una guía de viajes; Mina Loy realizó una guía de viajes presentando las características y lugares de un mundo hasta entonces desconocido y evitado, del que ella misma formaba parte y que no era otro que el de la feminidad.

A comienzos de los años treinta dejó de escribir y se dedicó a la decoración de lámparas, apoyada y protegida por su amiga Peggy Guggenheim. Ante el corcoveo del tiempo Loy era una fuerza batiéndose continuamente entre dos polos. Una fuerza ambigua y excéntrica, fluctuante, que pudo analizar y descifrar el rumbo que seguían su vida y su obra –pues no diferenciaba una de otra–. Asumía y contemplaba una realidad que se desmoronaba ante ella, de la que muchas veces no se le hacía partícipe, y supo plasmarlo en su poesía. Supo detenerse ante todo aquello que se le presentaba y concederle vida. Supo despegarse y enfrentarse a toda aquella moral decimonónica que vivía como una carga en todos los círculos en que se encontraba. Nunca se separó de la Luna, del ondular constante en que estaba inserta y mediante el cual encontró una vía para retratar todas aquellas luces que había Tras los ojos de Dios.

A continuación incluyo mi traducción del poema que da título a la colección Lunar Baedeker:

Un lucifer de plata

ofrece

cocaína en cornucopia

a unos sonámbulos

de adolescentes muslos

envueltos

en satíricos ropajes

Peris en uniforme

preparan

el Leteo

para advenedizos póstumos

Avenidas delirantes

se iluminan

con lámparas

de infusorios

de la tumba del Faraón

llevan

a últimos días de mercurio

odioso oasis

en fruncido Fósforo

la luz blanca del cielo

del barrio de color blanco

de lunares lujurias

señales esteléctricas

"alado espectáculo en la Escalera"

"carrusel zodíaco"

ciclones

de polvo extático

y cenizas levantan

cruzados

desde ciudadelas alucinatorias

de cristal roto

a cráteres evacuados

un rebaño de sueños

pace sobre la Necrópolis

desde las orillas

de ovalados océanos

al Oriente oxidado

odaliscas con ojos de ónice

y ornitólogos

contemplan

el vuelo

de un Eros obsoleto

y la "Inmortalidad"

enmohece

en los museos lunares

"cíclope nocturno"

"concubina de cristal"

cicatrizada en personificación

el fósil virgen de los cielos

crece y mengua–


Fuente: El vuelo de la lechuza

11 sept 2017

Inmortales del Arte: Camille Claudel




La belleza y el talento de la obra artística de Camille Claudel se vio siempre ensombrecida por la tormentosa relación que mantuvo con su mentor y amante Auguste Rodin. Un amor enfermizo en el que el gran escultor no supo entender nunca los profundos sentimientos de una mujer que habría dado su existencia por él. Con promesas incumplidas de amor eterno, Rodin mantuvo a su joven alumna a su lado a pesar de no querer nunca abandonar a su verdadera pareja, Rose Beuret. En el plano artístico, a pesar de que Camille se situó a la altura del maestro y creó esculturas de alto valor, siempre se le supuso menos capacidad que a Rodin, quien muchos creyeron autor verdadero de su obra. Como en muchos otros casos, es más que probable que si Camille Claudel hubiera nacido hombre, otro hubiera sido su reconocimiento. 

Camille Claudel nació el 8 de diciembre de 1864 en Fère-en-Tardenois, Aisne. Desde bien pequeña disfrutaba moldeando el barro como si fuera un juego. Pero ya entonces empezó a mostrar su gran capacidad para reflejar en aquel material inerte los rostros de sus seres queridos. Lo que empezó como una mera distracción, se convirtió en una pasión que no gustó en absoluto a su familia, quienes esperaban de ella que siguiera el camino de las chicas de su tiempo, el que las dirigía exclusivamente al interior del hogar.

La joven aspirante a escultora encontró su oportunidad cuando la familia Claudel se trasladó a vivir a París. Corría el año 1881 y Camille tenía diecisiete años. Con la ayuda de su hermano, quien fue siempre su principal apoyo, el que se convertiría en el famoso escritor Paul Claudel, fue admitida en la Academia de Arte dirigida por Alferd Boucher donde un reputado escultor ejercía de maestro. Era Auguste Rodin y pronto se percató del talento artístico de la joven Camille a la que incorporó sin dudarlo a su equipo de trabajo.

De alumna pasaría pronto a convertirse en musa, para escándalo de su madre tradicionalista, pues el rostro de Camille empezó a aparecer de manera constante en la obra de Rodin. Y de musa, a amante, viviendo un tiempo dorado y soñado por aquella niña que jugaba a ser escultora. Camille Claudel se convirtió en compañera del gran escultor al que acompañaba a las reuniones artísticas de la capital y del que aprendió el arte de esculpir llegando a alcanzar, sino superar, el talento de Rodin. 


La Edad Madura

Fueron años de amplia creación artística por parte de la ya escultora Camille quien, sin embargo, era objeto de comentarios desafortunados que ponían en duda su capacidad artística. La sombra del maestro era demasiado larga y muchos pensaron que sus geniales creaciones eran obra de Rodin o realizadas con su ayuda. Era impensable que aquella joven hermosa y de aspecto frágil fuera capaz de crear esculturas como la bella Sakountala. Empezó entonces una relación tormentosa, en la que Camille seguía perdidamente enamorada del hombre al que también odiaba por recibir reconocimiento público, constantes encargos y alabanzas en todas sus exposiciones, mientras ella no escapaba del cliché de alumna aventajada. 

El distanciamiento entre ambos terminó en ruptura en 1898 cuando Camille fue del todo consciente de que las promesas de amor de Rodin eran palabras vacías. Él nunca dejaría a su amada Rose, con la que terminaría casándose al final de sus días, traicionando a la desdichada Camille.

Empezó entonces un período obsesivo de creación del que nació una de sus esculturas más famosas, La edad madura, en la que aparece una figura femenina arrodillada agarrando a un hombre que se lo lleva una mujer adulta con rostro siniestro. Toda una alegoría de su existencia. 

Encerrada durante años en su piso, Camille Claudel terminó enloqueciendo. Hacia 1905 sus miedos empezaron a aflorar haciendo de ella una mujer demente que destruía todas sus creaciones sistemáticamente, entre ellas una serie de bustos infantiles en los que parece ser que habría enterrado su frustración por no haber podido ser madre. Años atrás había perdido un bebé cuyo padre, Rodin, habría obligado a abortar.


Sakountala


Cuando en 1913 fallecía su padre, Camille se sintió completamente sola. Su hermano, que estaba en la lejana China ejerciendo de diplomático no pudo consolarla ni salvarla de su trágico final. Un final al que la condujo su propia madre quien hizo ingresarla en el sanatorio de Ville-Evrad. El diagnóstico oficial fue manía persecutoria y delirios de grandeza. Las cartas descubiertas años después descubrieron a una mujer en su sano juicio que fue manipulada y maltratada por su entorno.

Camille Claudel terminó sus días en el sanatorio de Montdevergues, sola, aislada y olvidada por todos. El 19 de octubre de 1943 terminaba su larga penitencia, como ella misma lo calificó, de treinta años de reclusión injusta.

Auguste Rodin había fallecido muchos años antes, en 1917. Mientras su cuerpo descansa junto al de su amada Rose, su obra, paradójicamente, permanece junto a la de su amante Camille Claudel. El Museo Rodin es el que recoge el número más grande de obras de la escultora.

Fuente: Mujeres en la Historia

22 ago 2017

Inmortales de la Literatura: Gertrude Stein


Retrado de Gertrude Stein pintado por Picasso


«Se necesita mucho tiempo para ser un genio. Usted tiene 
que sentarse mucho, sin hacer nada, realmente no hacer nada».

─Gertrude Stein


Gertrude Stein  nació en Allegheny, Pennsylvania, el 3 de febrero de 1874; fue hija de inmigrantes alemanes adinerados. Cuando tenía tres años su familia se mudó a Viena y luego a París. Retornaron a América en 1878 y se establecieron en Oakland, California. Su madre, Amelia, falleció de cáncer en 1888 y su padre, Daniel, murió en 1891.

Stein asistió al Radcliffe College entre 1893 y 1897, donde se especializó en Psicología bajo la enseñanza del destacado psicólogo William James. Después de dejar Radcliffe, se matriculó en la Universidad Johns Hopkins, donde estudió Medicina durante cuatro años, abandonándola en 1901. Stein no recibió un grado académico formal de ninguna institución.

En 1903 se mudó a París con Alice B. Toklas, su amiga más joven de San Francisco, quien permaneció como su compañera y secretaria a lo largo de su vida. La pareja no retornó a los Estados Unidos por más de treinta años.

Toklas, Stein y su hermano Leo, un crítico de Arte y pintor, se mudaron juntos. Su casa, en el 27 rue de Fleurus, pronto se convertiría en centro de reunión para muchos artistas jóvenes y escritores, incluyendo a Henri Matisse, Ezra Pound, Pablo Picasso, Max Jacob, y Guillaume Apollinaire.


Gertrude Stein con Alice B. Toklas


Ella era apasionada del "nuevo" Arte; sus amistades literarias se ampliaron hasta incluir a escritores como William Carlos Williams, Djuana Barnes, F. Scott Fitzgerald, James Joyce, y Ernest Hemingway. Fue por Hemingway que Stein acuñó la frase "la generación perdida" para describir a los escritores expatriados viviendo en el extranjero durante las guerras.

En 1913, el apoyo que Stein dio a los pintores cubistas y su escritura cada más vanguardista causó una ruptura con su hermano Leo, quien se mudó a Florencia. El primer libro de Stein, Tres vidas, fue publicado en 1909. Luego le seguiría Botones Tiernos en 1914. 

Botones tiernos mostraba claramente el profundo efecto que la pintura moderna tenía en su escritura. En estos pequeños poemas en prosa, imágenes y frases se unen de manera sorprendente -de modo similar a la pintura cubista. Su escritura, caracterizada por el uso de palabras que asociaban el sonido más que el significado, despertaron el interés de otros artistas y escritores, pero no encontraron una audiencia muy amplia.

Sherwood Anderson, en la introducción de Geografía y obras (1922)  escribió que su escritura «consistía en reconstruir, en reestructurar la vida, dentro de la ciudad de las palabras».

Dentro de su obra, sus libros más influyentes son: La creación de los americanos (1925); Cómo escribir (1931); La Autobiografía de Alice B. Toklas (1933), el cual fue un best-seller; y Estrofas en meditación y otros poemas [1929-1933] (1956).

En 1934, el biógrafo T. S. Matthews la describió como una «sólida mujer de mediana edad, vestida en un ropaje de tejido brusco que no era una tontería», con «ojos negros y profundos que hacían su rostro serio y su sonrisa arcaica, volver a la vida».

Stein falleció en el Hospital Americano en Neuilly, el 27 de julio de 1946, de cáncer inoperable.





Obra selecta:

• Tres vidas (1909) 
• Botones tiernos (1914) 
• Geografía y obras (1922) 
• La creación de los americanos (escrito entre 1906 y1908, publicado en 1925) 
• Cuatro santos en tres actos (libreto, 1929; música de Virgil Thomson, 1934) 
• Cómo escribir (1931) 
• La Autobiografía de Alice B. Toklas (1933) 
• Conferencias en América (1935) 
• La Historia Geográfica de América: o, la relación entre la naturaleza humana y la mente humana (1936) 
• La Autobiografía de todos (1937) 
• Picasso (1938) 
• Paris Francia (1940) 
• Ida; una novela (1941) 
• Las guerras que he visto (1945) 
• Reflejos de la bomba atómica (1946) 
• Brewsie y Willie (1946) 
• La Madre de todos nosotros (libreto, publicado en 1949; música de Virgil Thompson 1947) 
• Últimas óperas y obras (1949) 
• Las cosas como son (1950)
• Poesía Patriarcal (1953) 
• Alfabetos y Cumpleaños (1957)

Referencias:

Poeticous.com - https://www.poeticous.com/gertrude-stein?q=thomas+eagle&locale=es

Poets.org - www.poets.org/poet.php/prmPID/315

Traducción del Inglés al Español por Karina Bocanegra.

26 abr 2016

Inmortales de la Literatura: Pearl Buck




«Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías
mientras aguardan la gran felicidad.»
─Pearl Buck






En buena tierra

Pearl Comfort Sydenstricker nació el 26 de julio de 1892 en Hillsboro, Tennesee, Estados Unidos. Hija de una pareja de misioneros presbiterianos, a los tres meses de haber macido fue llevada a la ciudad de Zhenjiang, en el curso norte del río Yangtsé, en la China. Allí, bajo la mirada atenta de su madre y de Mr. Wang, su tutor, creció y se educó. Aprendió tanto el inglés como el chino y, a los 19 años, después de estudiar en las escuelas misioneras y terminar la secundaria en un pensionado de Shanghai, Pearl se embarcó a los Estados Unidos para seguir la carrera de Filosofía en el Randolph-Macon College en Lynchburg, Virginia. En 1914, habiéndose ya graduado, regresó a la China, al enterarse de que su madre estaba enferma. Tres años más tarde conoció a John Lossing Buck, un joven misionero norteamericano con quien se casó casi inmediatamente, el 13 de mayo de 1917. Después del matrimonio, la pareja se trasladó hacia la empobrecida comunidad de Nanhsuchou, en la provincia de Anhwei, lugar donde padeció innumerables carencias. En 1921 nació Carol, quien pronto manifestó los primeros síntomas de retardo mental. Pearl se trasladó a los Estados Unidos para internarla en un servicio de cuidados especiales en Nueva Jersey y para someterse a una histerectomía, pues durantes el alumbramiento de su hija le había sido detectado un tumor en el útero. En 1926, tras completar un año de estudios de postgrado en Lengua y Literatura Inglesas en la Universidad de Cornell, regresó a China, esta vez a la ciudad de Nanking, donde ejerció, eventualmente, la docencia universitaria. En marzo de 1927, a raíz de una confusa y sangrienta revuelta, los Buck tuvieron que ser rescatados y evacuados, primero hacia Shanghai y, posteriormente, hacia Japón. No regresaron sino hasta el año siguiente, a pesar de que las condiciones eran aún inciertas y peligrosas.







Entre este y oeste


Pearl Buck empezó a publicar cuando aún radicaba en la China. Viento del este, viento de oeste (East Wind, West Wind), de 1930, su primer libro, fue recibido fríamente por la crítica; sin embargo, prefiguraba ya una gran sensibilidad y una aguda capacidad de observación. En 1931 salió a la luz La buena tierra (The Good earth), cuya exitosa acogida la convirtió, de la noche a la mañana, en una escritora de prestigio. La novela, premiada con el Pulitzer en 1932, fue adaptada como pieza dramática para Broadway y llevada al cine en 1937 por la Metro Goldwyn Mayer. Para entonces, la relación que sostenía con Richard J. Walsh, presidente de la editorias John Day Company, se había estrechado, lo que la llevó a tomar la decisión de divorciarse. Se casó por segunda vez el 11 de junio de 1935 y, desde entonces, se estableció definitivamente en los Estados Unidos. Su experiencia en China, donde la escritora era parte de una minoría blanca, tuvo una gran influencia en ella, no sólo en lo concerniente a la temática de su obra, sino también en su percepción de los problemas sociales derivados de la discriminación racial. Así, se convirtió en una de las principales defensoras de los derechos civiles de las minorías étnicas y de la mujer.


Después del exitoso recibimiento de La buena tierra, Pearl Buck publicó Hijos (Sons), de 1932, y La casa dividida (A House divided), de 1935, novelas con las que completó una trilogía en la que narra el ascenso y caída de una familia de campesinos de la China. En 1938, la Academia Sueca resolvió otorgarle el Premio Nóbel de Literatura, lo que la convirtió en la primera mujer norteamericana en recibir tal distinción. En sus trabajos posteriores, como El patriota (The Patriot), de 1939, y la Estirpe del dragón (Dragon seed), de 1942, conservó la misma temática política y social, siguió prefiriendo el desarrollo episódico a la complejidad estructural y mostró un escaso interés en el análisis psicológico. La modestia de sus trabajos finales contribuyó a opacar, quizás injustamente, el valor global de su obra. Como sea, Pearl Buck fue una de las más populares novelistas norteamericanas de su tiempo. Su obra, que consta de más de setenta títulos, heredera de la tradición naturalista decimonónica, congregó un conjunto de historias apasionantes y una galería de personajes memorables que cuestionaron permanentemente las relaciones raciales y sexuales de su época.
El 6 de marzo de 1973, poco antes de cumplir 81 años, Pearl Buck murió, víctima de cáncer al pulmón. Sus restos fueron sepultados en Green Hills Farm, su antigua granja ubicada en Filadelfia, donde pasara gran parte de su vida junto a sus seis hijos adoptivos, mientras administraba las organizaciones que fundó para fomentar la tolerancia y el respeto mutuo, y para ayudar a las personas menos afortunadas. (Roberto Benavides)

Obras más importantes
Novela

1930.
Viento del este, viento del oeste (East Wind, Est Wind)

1931. La buena tierra (The Good Earth)
1932. Hijos (Sons)
1935. Una casa dividida (A House divided)
1939. El patriota (The patriot)
1942. La estirpe del dragón (Dragon seed)
1946. El pabellón de las mujeres (Pavilion of Women)
1956. Mujer imperial (Imperial Woman)

Cuento


1975. East and West [Este y Oeste]

1976. Secrets of the Heart [Secretos del corazón]

Memorias


1950. El niño que no pudo crecer (The Child Who Never Grew)



Bibliografía:


Diario Expreso, Universidad Ricardo Palma. Colección escritores del siglo XX. Perú: Editorial Adobe. 

28 may 2014

Eternidad | Eternity




«Creo en la vida eterna en este mundo, hay momentos en que el tiempo se detiene de repente para dar lugar a la eternidad. | I believe there is eternal life in this world, there are moments in which all of a sudden time stops and eternity takes place.»

─Fiodor Dostoievski



Nadie puede permanecer aquí sin sentir que estos bosques son templos llenos de varias producciones de Dios en la naturaleza y que hay mucho más en un ser humano que el aliento de su cuerpo, exclamó el prolífico naturalista inglés Charles Darwin, creador de la Teoría Evolucionista, postulado que amenazaba los dogmas de la Iglesia Católica en el s. XIX, y cuyos estudios son la base de la actual síntesis evolutiva para explicar el origen de las especies. | No man can stand here without feeling that these woods are temples filled with the various productions of the God of nature and that there is more in man than the breath of his body, exclaimed the english naturalist and geologist Charles Darwin, creator of Evolucionist Theory, which threatened the Catholic Church dogma in the XIX century; those studies are the foundations of the current modern evolutionary synthesis to explain the origin of species.

Muero en adoración a Dios, confesó el gran filósofo francés del siglo VIII, Voltaire. | I die in adoration of God, confessed the great french philosopher of the VIII century, Voltaire.


Solamente Tú puedes inspirarme (…)Tú, mi Dios, mi salvación, mi roca, mi todo; solamente en ti depositaré mi confianza; escribió en su diario el gran genio de la música alemana universal, Ludwig van Beethoven. | You alone can inspire me (...) You, my God, my salvation, my rock, my all; in you alone will I put my trust; wrote in his diary the great genius of universal german music, Ludwig van Beethoven.

Sí, he regresado a Dios. Soy un hijo pródigo (…) Después de todo, hay una chispa divina en cada alma humana; escribió el último gran poeta romántico de las Letras Alemanas Universales, Heinrich Heine. | Yes, I have returned to God. I am the prodigal son (...) There is, after all, a divine spark in every human soul; wrote the last great romantic poet of Universal Literature, Heinrich Heine.

¡Pues Dios existe!, finaliza el reconocido astrofísico británico que descifró el límite natural de la luminosidad, Arthur Stanley Eddington (Fülöp-Miller, 1945). | Donc Dieu Existe!, resolved the outstanding british astrophysicist whom discovered the natural limit of luminosity, Arthur Stanley Eddington (Fülöp-Miller, 1945).

De modo tal que si continuamos navegando en las vidas y obras de auténticos genios; observaremos una absoluta rendición hacia una fuerza críptica y superior a los dogmas de la razón. Dante, el más alto poeta universal, encuentra reconocimiento por la obra que habla de oscuridad y terror en los abismos de la miseria humana, y la belleza inefable de la Luz Eterna en el Empíreo: La Divina Comedia. El gran Vincent Van Gogh, cuyas manos concibieron el Arte Moderno, confesó que le hubiera gustado pintar algún santo, pues seguramente lo hubiera plasmado como aquellos primeros cristianos. Baudelaire, el gran maldito de la Poesía francesa, terminó por desechar los muros de su razón para prosternarse ante la divinidad. Borges, la voz literaria más trascendente de las Letras Latinoamericanas hiló un razonamiento estético intrincado para develar la posible no-existencia de Dios, concluyendo que irrefutablemente, Dios existe. Artistas, poetas, filósofos, científicos antes escépticos y arrogantes vuelven el rostro hacia un firmamento que los sobrepasa y en cuyos enigmas inenarrables encuentran lo desconocido. La naturaleza de lo insondable y la profundidad del dolor guían al ser humano hacia el despertar espiritual último. | Therefore, If we continue navigating in the life and works of true genius; we shall find an absolute yielding towards an unknown force, neverthless superior to the limits of reason. Dante, the highest universal poet, finds recognition in the masterpiece that talks about darkness and terror, but also the ineffable beauty of the Eternal Light: The Divine Comedy. The great Vincent Van Gogh, whose hands created Modern Art, confessed  that if he had the power to do so, he would have painted the figures of saints, because they would have turned out as men and women like the first Christians. Baudelaire, the majestic maudit of French Poetry, had to cast aside the wall of his reasoning to prostrate before the supremacy of faith. Borges, the most relevant voice of Latin American Literature put together an aesthetic reasoning much intrincate to unveil the probable non-existence of God; he concluded that God undeniably exists. Artists, poets, philosophers, scientists once arrogant and skeptical rise their minds heading for a firmament that surpasses them, in which inexpressible mystery they can find the unknown. The nature of the unfathomable and the depth of pain guide human beings to the last spiritual awakening. 

Carl Jung, médico del alma y la psique humana cuya contribución abarca el desarrollo del Psicoanálisis y la Psicología Profunda; se encontró en medio de una crisis existencial a la edad de 38 años cuando decidió independizarse de su mentor, el venerado Freud. “Tuve la impresión que el suelo cedía bajo mis pies en el verdadero sentido de la palabra y que me precipitaba vertiginosamente en un oscuro abismo”. Se encontraba al borde de una psicosis. Es entonces que empieza a recibir comunicaciones de entidades místicas desde el plano onírico, enseñándole a conocerse y sobre todo, a conocer a Dios. | Carl Jung, the great doctor of the human mind and soul whose contribution includes the development of Psycoanalysis and the Analytical Psycology; found himself in the middle of a spiritual crisis at the age of 38 years when he decided to build his own path and break free from his mentor, the revered Freud. "I had the feeling that the ground was literally opening under my feet and that I was about to vertiginously sink in a dark abyss". He was at the edge of psicosis. Then, his spirit began to call the mystical entities that appeared in dreams; they taught him to know himself and most of all, to know God.

Gitta Mallasz, deportista y artista húngara que vivió en el período de la invasión nazi en Europa, tuvo comunicación con los «enviados de Dios»; ángeles que transmitieron revelaciones a ella y a su amiga Lily a través de Hanna, cuya naturaleza libre de prejuicios religiosos le permitió ser intermediaria entre el Reino Celestial y el plano material. “Cada paso hacia él es un despertar. / Toda existencia, no sólo la vuestra, es sólo un sueño. / Un sueño cada vez más sutil, menos denso, / pero sueño al fin y al cabo. / Proclamo: cuando la única Luz traspase la más / densa tiniebla será la liberación” (Mallasz, 2009). Denominada La Escriba de los Ángeles, Gitta publicó libros sobre sus conversaciones angélicas y dio conferencias sobre estas experiencias sobrenaturales hasta el ocaso de su vida. | Gitta Mallasz, hungarian sportswoman and artist who lived in the nazi invasion period, had communication with the «messengers of God»; angels that revealed to her and her friend Lily secrets of human and divine nature through Hanna, whose mind was free from religious prejudices and she was chosen to be the intermediary between the Kingdom of Heaven and the material sphere. "Each step towards him is an awakening. / Every existence, not only yours, is just a dream. / A dream each time more subtle, less dense, / but a dream after all. /  I proclaim: when the unique Light penetrates the most / dense darkness it will be the liberation." (Mallasz, 2009)

Swedenborg (1688 – 1772), sabio precursor de la espiritualidad tuvo comunicación con los ángeles desde un plano astral. El ángel le expresó: “¿Quieres que nos acerquemos más? Pero cuida que el brillo que proviene de nuestro cielo y que es llameante no penetre muy hondo en ti. Una influencia iluminará las ideas superiores de tu razón que en sí son celestiales pero imposibles de expresar en el mundo en el cual vives (…) El mundo espiritual carece de tiempo y espacio. Por esto los espíritus, seres divinos, pueden pensar en la eternidad sin tiempo en su omnipresencia sin espacio y de este modo comprender algo que supera ampliamente las ideas del hombre natural…” (Vidales, 1997). | Emmanuel Swedenborg, erudite and precursor of spirituality, had communication with angels in astral level. The angel expressed: "Do you want us to come closer? But be cautious, for our heaven shining is too flaming and it must not penetrate you too deeply. An influence would illuminate the high ideas of your reasoning that in you are celestial but impossible to express in the world you live (...) The spiritual world lacks of time and space. Because of this, the spirits, heavenly beings, can think in eternity without time in their omnipresence without space and therefore understand something that surpasses widely the ideas of human nature..."  

En la Biblia están a disposición pasajes extramurales de Verdad, aún por ser descifrados. | In the Bible we can find gospels that talk about the Truth, yet to be decoded.


Infinidad de acontecimientos, literaturas, documentos históricos podrían aproximarse a una explicación de la existencia de una Entidad Divina. Al profundizar en el estudio de la naturaleza humana, la creación del universo y los misterios que descansan detrás del manto invisible de lo conocido; la sabiduría del más alto erudito se sintetiza en la afirmación de una Verdad Inextricable. | A vast number of facts, literature, historical documents could approach to an explanation of the Divine. We could go deeper and deeper into the study of human nature, the universe creation and all mysteries that live beyond the invisible cloak of reality. We shall find that the highest wisdom synthesises in the affirmation of an inextricable Truth.



Referencias Bibliográficas | References:


Fülöp-Miller, R. (1945). Saints that moved the world. Thomas y Crowell Company: United States of America

Vidales, J.J. (1997). El Libro de los Tres Poderes. Editorial Contorno: Lima, Perú.
La Biblia. (1989). Editorial San Pablo: Madrid. Editorial Verbo Divino: Navarra.
Mallasz, G. (2009). La Respuesta del Ángel. Editorial Sirio: España.
Swedenborg, E. (2007). The Teachings of Emmanuel Swedenborg (Vol. I). Wilder Publicatios: United States of America.


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